Muchas ocasiones cuando hablamos de delincuencia lo relacionamos de inmediato a personas que carecieron de oportunidades, ambiente familiar ostil, etc, pero cuando veo el siguiente caso me pregunto ¿Qué lleva a dos jovenes de una posición social media, con la oportunidad de estar en una universidad cursando una carrera, la cual se supone le traerá una mejor vida, a cometer delitos como el de extorsión?
¿Ambición?
¿Inmadurez?
Luego de rendir su declaración ministerial, Luis Uriel Cancino Garza y Carlos Alberto Rendón Rodarte, fueron ingresados al área de indiciados del Cereso por el delito de extorsión.
Los dos jóvenes fueron detenidos el miércoles luego de exigirle a un empresario de Ramos Arizpe 150 mil pesos a fin de no dañar a su familia.
El afectado llamó a la Policía, montaron uno perativo especial que logró la detención in fraganti de los estudiantes.
Según Iván Adán Suárez, agente del Ministerio Público adscrito a la Coordinación Estatal de Investigación y Combate al Secuestro, los jóvenes explicaron que la idea la sacaron de una nota periodística.
“Según lo que nos explicó Luis Uriel Cancino, la idea de redactar un mensaje lo copió de una nota que vio en la mampara que se encuentra entre la Facultad de Mercadotecnia y la de Administración donde comúnmente ponen periódicos en gran formato”.
El funcionario aseveró que el autor intelectual de las extorsiones era Luis Uriel, mientras que Carlos Alberto fungía como vigilante.
“Luis Uriel conocía a la víctima porque es amigo de su papá y por eso sabía datos que eran ciertos de su vida. Él planeó todo, mientras que Carlos sólo vigilaba que no hubiera patrullas por el sector”.
Ahondó en que frente al lugar donde dejaban el dinero, en el Residencial La Noria, vivía un amigo de ambos, por lo que fingían ir a visitarlo y mantenían contacto visual con el lugar acordado.
Los dos estudiantes no tienen antecedentes penales, por lo que su situación jurídica mejora. Además, sólo se tiene conocimiento de una extorsión, según comentó el agente ministerial.
“No tenemos casos similares, con el mismo modus operandi. Tenemos reportes de extorsión telefónicas donde nos dan muy pocos datos que no podemos relacionar con estos dos muchachos. Como quiera se les da seguimiento”.
Iván Adán Suárez argumentó que ayer por la tarde fueron ingresados al área de indiciados al penal en donde se turnará el expediente aun juez. Éste determinará la situación jurídica en 72 horas.
“Pueden salir libres bajo caución o se les dicta auto de formal prisión, depende de las pruebas que otorguen en esas horas. Pero de haber reiteración delictiva su situación se complica, es decir, si recibimos más denuncias con el mismo modus operandi”.
Querían divertirse
En base alo declarado, Luis Uriel y Carlos Alberto argumentaron que la causa del delito cometido fue por la difícil situación económica que viven. Sin embargo, al cuestionárseles sobre qué harían con el dinero, expresaron que lo querían utilizar para divertirse.
Pero, a consideración del Agente del Ministerio ambos jóvenes recaen en el perfil de un extorsionador.
“Los extorsionadores son personas mentirosas y muy metódicas. Siguen al pie de la letra sus estrategias. Son manipuladores con lo que dicen y ellos caen perfectamente en el perfil”
Son lobos
Por su parte, autoridades de la Facultad de Mercadotecnia aseguraron, en primera instancia, que ninguno de los jóvenes estaba dentro de las listas de control interno.
Sin embargo, después corrigieron que Luis Uriel sí estudiaba ahí, pero al no pagar la inscripción en Rectoría, pudieron darlo de baja de las listas.
Precisaron que era de nuevo ingreso, por lo que no contaban con archivos que constataran su nivel académico.

Fuente vanguardia